escrito por en 2026-01-28
La reserva hídrica en Andalucía sigue mostrando signos de recuperación tras las últimas precipitaciones. Según datos recientes, los embalses de la demarcación del Guadalquivir, que incluye gran parte de Jaén, están al 49,7 % de su capacidad tras las lluvias registradas este mes.
En el conjunto de la comunidad andaluza, los embalses han subido al 52,3 % de capacidad, incrementándose el volumen almacenado en 325 hm³ en solo una semana gracias al paso de borrascas que han dejado agua en buena parte del territorio.
A nivel provincial, los datos más locales apuntan también a incrementos importantes en Jaén, con subidas de cerca del 6 % en reservas de agua en apenas siete días, producto de lluvias persistentes y acumulados relevantes en zonas de sierra y cabeceras fluviales.
En resumen, nuestra reserva hídrica está aún por debajo de lo ideal para la agricultura irrigada, pero en tendencia positiva.
Las previsiones de los modelos meteorológicos para Jaén y buena parte de Andalucía indican lluvias continuadas durante varios días que seguirán alimentando ríos y embalses. Este patrón está asociado a borrascas que seguirán afectando a la región, manteniendo condiciones de lluvia persistente.Esto tiene implicaciones claras en el campo:
- Riego natural para cultivos a corto plazo.
- Aumento de caudales en ríos y arroyos, con posibilidad de crecidas puntuales.
- Mayor humedad de suelo, que puede favorecer la marcha vegetativa temprana de algunos cultivos o el desarrollo de hongos si las condiciones persisten.
¿Cómo afecta esta climatología al olivar?
De forma positiva:
- El agua acumulada en suelo y embalses alivia el estrés hídrico del olivo, especialmente en secano. La recuperación lenta de reservas contribuye a que el cultivo tenga más disponibilidad hídrica durante los periodos secos que vendrán.
- El aporte constante de agua reduce la necesidad de riego suplementario inmediato en zonas con acceso a embalses o puntos de riego.
De forma precavida:
- La lluvia persistente en pleno invierno puede favorecer enfermedades criptogámicas si las siguientes semanas no hay alternancia de sol y agua. Por lo tanto se recomienda vigilancia fitosanitaria.
- El exceso de humedad en suelos arcillosos puede causar anoxia en raíces si se mantiene durante demasiado tiempo.
- Zonas bajas o cercanas a cauces podrían experimentar crecidas puntuales o encharcamientos.
Por todo ello os dejamos algunas recomendaciones prácticas para agricultores:
1. Control de humedad de suelos: tras lluvias continuadas, evita trabajar suelos muy encharcados para no compactarlos o dañarlos.
2. Ajuste de riego: si dispones de riego de apoyo, reduce la programación hasta observar la evolución de las reservas hídricas y niveles de humedad.
3. Vigilancia fitosanitaria: revisa brotes tempranos o síntomas de hongos en parcelas más húmedas.
4. Planificación de riegos futuros: emplea los niveles de embalses y previsiones meteorológicas para modular necesidades de agua en primavera y verano.
Aunque la reserva hídrica no está al 100 %, el incremento reciente y las lluvias continuadas son una buena señal para el sector agrícola de Jaén. Sin embargo, como siempre en nuestro clima mediterráneo, la variabilidad es alta: hay que seguir de cerca las reservas y el comportamiento del clima en las próximas semanas para tomar decisiones de manejo de cultivo bien fundamentadas.

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